Ucrania y el Mediterráneo, prioridades de la presidencia de Italia de la OSCE

El ministro de Exteriores de Italia, Angelino Alfano (i), y el secretario general de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), Thomas Greminger (d), posan para una fotografía durante una sesión de la OSCE en Viena (Austria), hoy 11 de enero de 2018. EFE

Viena, 11 ene (EFE).- La búsqueda de una solución al conflicto de Ucrania, potenciar la cooperación en el Mediterráneo y abordar los movimientos migratorios son las prioridades de Italia en su año de presidencia de la OSCE, presentadas hoy en Viena por su ministro de Exteriores, Angelino Alfano.

“Nuestro principal desafío es buscar una solución a la crisis de Ucrania”, aseguró Alfano en un discurso ante los representantes permanentes de los 57 Estados que conforman la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El titular de exteriores y presidente de la OSCE en 2018 anunció que viajará del 30 de enero al 1 de febrero a Ucrania y Rusia para “intensificar” los esfuerzos diplomáticos para buscar una salida al conflicto en el Este de Ucrania.

Los enfrentamientos en el este de Ucrania han causado más de 10.000 muertos desde mediados de 2014 y ha llevado las relaciones entre Occidente y Rusia a su peor situación desde la Guerra Fría.

Occidente acusa a Rusia de dar apoyo directo con armas y tropas a los milicianos prorrusos del Este de Ucrania, algo que Moscú niega.

“Provocaciones mutuas han creado un clima que pueden comprometer las medidas de confianza”, agregó el ministro Italiano sobre las necesidades de cumplir con los acuerdos de Minsk de alto el fuego para buscar una solución dialogada.

La aplicación de un acuerdo de cese de hostilidades, conocido como los acuerdos de Minsk, está ensombrecida por numerosas violaciones al alto el fuego.

Un reciente intercambio de prisioneros por parte del Gobierno de Ucrania y los rebeldes prorrusos ha ido uno de los “pocos signos positivos” en los últimos meses especialmente en lo que respecta al acceso humanitario, dijo Alfano.

Otra regiones a la que la presidencia italiana de la OSCE dará protagonismo es el Mediterráneo, un espacio que Alfano considera “una prioridad política absoluta en el ámbito de la seguridad”.

“En gran medida la seguridad y prosperidad global dependen de los dinamismos en la región del Mediterráneo”, aseguró el jefe de la diplomacia italiana.

Por ello, apeló a “mantener un diálogo fructífero y cooperar de forma estrecha con los países socios en la costa sur del Mediterráneo”

Alfano demandó más cooperación y solidaridad entre las dos riberas del Mediterráneo para afrontar los desafíos de seguridad, como el terrorismo, el retorno de combatientes de zonas de conflicto como Siria o Irak o luchar contra el extremismo.

El titular de Exteriores italiano afirmó que los movimientos migratorios sólo se pueden afrontar “con un enfoque amplio que incluya seguridad, solidaridad internacional e integración”.

“La crisis migratoria es un fenómeno global que durará muchos años, y como tal solo puede ser gestionada con el espíritu multilateral más auténtico”.

De los más de 170.000 inmigrantes que llegaron desde el norte de África a Europa en 2017, la mayoría, unos 120.000, lo hicieron a través de Italia, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Esa cifra supone un descenso del 34 % respecto a los 181.000 que arribaron a las costas italianas en 2016.

La ruta del mediterráneo central, que une Libia con Italia, es también la más letal, con 2.832 muertos registrados el año pasado, según la OIM.

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