Keiko Fujimori responsabiliza al Gobierno de lo que le pueda pasar en prisión

En la imagen, la detenida líder opositora peruana Keiko Fujimori. EFE/Archivo

Lima, 20 nov (EFE).- Keiko Fujimori, líder del fujimorismo, la mayor fuerza opositora en Perú, responsabilizó hoy al Gobierno de lo que le pueda ocurrir en la cárcel donde cumple una orden de prisión preventiva por tres años mientras se le investiga por un presunto lavado de activos en la financiación de sus campañas electorales.

En una serie de mensajes publicados en la red social Twitter, Fujimori divulgó una carta que remitió formalmente a la directora de la prisión donde se encuentra para manifestarle que quiere compartir la celda que dispone para ella sola con su asesora Ana Herz, también encarcelada por el mismo caso.

Tanto Fujimori como Herz están recluidas en la prisión para mujeres de Santa Mónica, en el distrito limeño de Chorrillos, pero separadas en celdas distintas.

Mientras Fujimori tiene un espacio en el pabellón de prevención para ella sola, considerado de máxima seguridad; Herz se encuentra con el resto de reclusas en el pabellón B de la cárcel, recinto que alberga a unas 300 mujeres, entre ellas una veintena por terrorismo en el marco del conflicto armado interno acontecido entre 1980 y 2000.

Fujimori argumentó su petición en que Herz, de 68 años, “padece una severa enfermedad de hipertensión arterial” y recordó que existen precedentes de reclusas que han compartido el ambiente en el que ella permanece.

“Si existiera alguna disposición (que no está estipulada en la ley) de que ella no puede estar cerca a mí, solicito que la señora Herz pueda ocupar la celda en la que yo me encuentro, y que a mí me trasladen a la celda que ella ocupa en el pabellón B”, reiteró Fujimori.

Fujimori y Herz, ambas con prisión preventiva por tres años, están imputadas por presuntamente conformar una organización criminal enquistada en el partido fujimorista Fuerza Popular que ordenó lavar grandes cantidades de dinero para financiar las campañas de Keiko.

Entre el dinero presuntamente lavado puede estar el millón de dólares que la constructora brasileña Odebrecht afirmó haber entregado a la campaña de Fujimori para las elecciones presidenciales de 2011.