Berlín ve decisivos los próximos años para la reforma de la UE

La canciller alemana, Angela Merkel (d), y el ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz (i), asisten al primer Consejo de Ministros del nuevo gobierno alemán celebrado en Berlín (Alemania) el pasado 14 de marzo. EFE

Berlín, 22 mar (EFE).- El nuevo ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, aseguró hoy que “los próximos años” van a ser decisivos para la reforma de la UE, proceso en el que destacó la “valiente” propuesta francesa, aunque evitó suscribirla.

En su primera intervención ante el Bundestag (cámara baja), el socialdemócrata Scholz recalcó la disposición del nuevo Ejecutivo a negociar la reforma de la UE y la eurozona, así como su apertura a aportar más fondos al presupuesto comunitario, pero dejó también claro que la máxima alemana de la consolidación fiscal se mantiene inalterable.

“En este año, en el próximo y quizá aún en el siguiente” deben darse los “siguientes pasos necesarios” para sentar los “pilares más importantes” de una nueva “arquitectura” de la UE, que la haga más resistente.

Se trata, argumentó Scholz, de que “la UE funcione y que se sienten los fundamentos para el futuro”.

Entre estas medidas concretas que se deben acordar e implementar en el marco de la UE se encuentran la “unión bancaria y fiscal”, así como la reconversión cualitativa del fondo de rescate en una versión europea del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sobre la unión bancaria precisó que es importante levantar una “arquitectura resilente” frente a futuras crisis, aunque apuntó que se debate aún “cómo funcionaría” esta estructura y que Alemania “no está a disposición” para resolver (financieramente) cualquier problema que pueda acontecer en el bloque.

En este contexto, habló también de un cierto “cambio” en Berlín al explicar que el nuevo Gobierno alemán es consciente de que con el “brexit” tendrá que aumentar su contribución al presupuesto europeo.

Sin embargo, repitió aquí una frase suya de los últimos días, la de “un ministro alemán de Finanzas es un ministro alemán de Finanzas”, independientemente de su partido, y agregó que consideraba que el mensaje había sido captado en el resto de países europeos.

El socialdemócrata Scholz sucede en el Ministerio de Finanzas al cristianodemócrata Wolfgang Schäuble, gran aliado de la canciller Angela Merkel e impulsor en la UE de la austeridad.

Con respecto a las propuestas del presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que eran motivo de alegría en Berlín “porque son una señal de ruptura y valentía, no porque tengamos que estar de acuerdo con todos y cada uno de los puntos, sino porque son un valiente reconocimiento de que en los próximos años se deben tomar todas las decisiones necesarias, afirmó Scholz, que ejerce también de vicecanciller en el nuevo gobierno de gran coalición.

Que la UE funcione y tenga futuro es un “interés clave” para Alemania porque es la forma de “representar a la democracia y la economía de mercado en el mundo” dijo Scholz, para señalar a continuación los retos que suponen el “brexit”, la política comercial de EEUU y la actitud de Rusia.

En clave interna señaló que el objetivo de su ministerio es que la buena situación económica que vive el país llegue a todas las personas, y en ese sentido incluyó las ayudas y descargas que ha acordado la gran coalición, que suman -para los próximos cuatro años- unos 46.000 millones de euros.

Este aumento del gasto público se puede llevar a cabo sin incurrir en nuevo déficit, subrayó el socialdemócrata, y avanzó que Alemania se mantendrá durante una “larga fase” en modo reducción de deuda pública tras “décadas” con “demasiado endeudamiento”.

Scholz se mostró “convencido” de que el gasto social -de la mejora de las infraestructuras a la estabilización de las pensiones pasando por las inversiones en colegios- es compatible con un “presupuesto sólido”.